En la transición hacia un modelo económico más sostenible, la economía circular juega un papel crucial para reducir el consumo de recursos naturales y minimizar la generación de residuos. En el sector de la construcción, el uso de áridos reciclados representa una solución clave para avanzar en ese camino, transformando los residuos de construcción y demolición (RCD) en materiales secundarios de alta calidad.
Sin embargo, pese a sus múltiples beneficios, los áridos reciclados aún están rodeados de ciertos mitos que obstaculizan su adopción. Según datos de la Asociación Nacional de Fabricantes de Áridos (Anefa), en 2023 tan solo un 2,8% del total de áridos utilizados en España eran reciclados, muy lejos de las cifras de países europeos como Holanda.
Desde TecRec queremos desmontar esas falsas creencias y demostrar que los áridos reciclados son una opción sostenible, eficiente y de calidad para infinidad de usos en proyectos de construcción.
Mito 1: La calidad de los áridos reciclados no está asegurada
Uno de los prejuicios más extendidos es que los áridos reciclados no alcanzan los estándares de calidad de los áridos naturales. Nada más lejos de la realidad. Los áridos reciclados deben cumplir los mismos estándares técnicos y de calidad, lo que garantiza su idoneidad para aplicaciones como firmes de carreteras o rellenos de zanjas.
Para garantizar esa calidad, estos materiales deben contar con etiquetados de calidad como el Marcado CE u otros, que certifican su conformidad con las especificaciones técnicas. Para ello, son sometidos a controles exhaustivos y periódicos en los que se evalúan parámetros como granulometría, resistencia al desgaste o densidad. Estos requisitos son los mismos que se exigen para los áridos naturales, asegurando así un rendimiento óptimo para las aplicaciones oportunas.

Mito 2: Los áridos reciclados tienen un mal comportamiento
Otra creencia errónea es que los áridos reciclados no ofrecen la misma resistencia o durabilidad que los materiales vírgenes. Sin embargo, estudios y proyectos prácticos han demostrado que, cuando se emplean adecuadamente, los áridos reciclados pueden igualar el rendimiento de los áridos producidos en canteras y graveras.
En TecRec, por ejemplo, producimos zahorras, gravas y suelos reciclados que son idóneos para usos no ligados en proyectos de construcción, urbanización, obra civil, etc… Desde hace años, existen diversas guías técnicas para la utilización de áridos reciclados y normativa específica que regula su uso, como el reciente Decreto 110/2024 de la Comunidad de Madrid.
Mito 3: Los áridos reciclados están “sucios”
En nuestra larga experiencia, una de las percepciones más extendidas que obstaculizan el uso de áridos reciclados es que se trata de un material “sucio” o que, incluso, no son atractivos visualmente.
Lo cierto es que en plantas de reciclaje como la de TecRec, los residuos de construcción y demolición son sometidos a un riguroso proceso de clasificación y tratamiento que minimiza al máximo elementos indeseados como plásticos, maderas o restos metálicos. Así garantizamos un producto limpio y uniforme que cumple con las limitaciones de contenido en impropios indicadas en las distintas normas. En ese sentido, mejorar la separación en origen es clave para aumentar el porcentaje de aprovechamiento de los RCD.
Por supuesto, el aspecto nunca será el mismo que el de un árido natural procedente de una cantera, pero hay infinidad de aplicaciones en las que el acabado visual no debería ser un requisito crítico.

En conclusión, impulsar el uso de áridos reciclados es esencial para avanzar hacia una economía circular y reducir la extracción de recursos naturales. Desmontar estos mitos es fundamental para avanzar hacia una construcción más sostenible y respetuosa con el medio ambiente, algo que es tarea de todo el sector.
En TecRec, estamos comprometidos con la producción de áridos reciclados que cumplen con los más altos estándares de calidad. Si tienes dudas o necesitas más información sobre cómo emplear materiales reciclados en tus proyectos, contáctanos sin compromiso.